Desde mi enfoque cognitivo conductual, las sesiones de terapia para adolescentes, que brinda mi centro, se centran en identificar y modificar pensamientos, emociones y conductas que generan malestar, promoviendo habilidades prácticas para afrontar los retos propios de esta etapa.
El acompañamiento familiar es un pilar fundamental del proceso, ya que permite fortalecer la comunicación, establecer límites claros y coherentes, y crear un entorno de apoyo y comprensión.
A través de un trabajo conjunto entre las sesiones terapéuticas, el adolescente y la familia , se favorece el desarrollo de la autoestima, la regulación emocional y la resolución saludable de conflictos, contribuyendo al bienestar individual y familiar a largo plazo.